Somos soñadores. Hemos dejado atrás a familiares y amigos, la casa donde nacimos y el país que nos vio crecer. Llegamos a tierras desconocidas con el firme objetivo de conquistar un pedazo del European Dream; y aquí estamos, ayudando a construir la nación de otros, haciendo de este nuevo suelo el nuestro. Cada paso que damos es tanto un reto como una prueba de determinación. ¡Tiene que serlo!


Somos los del «Tie y Nie», los del acento exótico, los que se pierden en el metro, o los que comparten un piso abarrotado. La diversidad es nuestro mayor activo. En esas diferencias encontramos la semejanza, y en las raíces compartidas descubrimos la fortaleza. Las costumbres que portamos se entrelazan con las de esta nueva tierra, tejiendo un mosaico cultural de inmigrantes que siempre suma, nunca resta.


Somos los padres que educan a sus hijos entre dos mundos, y los hijos separados de sus padres por mares de distancia. Nuestra familia se extiende, más allá de los lazos de sangre, y se replica en cada rincón del mundo donde otros, como nosotros, también dijeron adiós.


Somos constructores de puentes y derribadores de muros. Nuestra historia es una epopeya de resiliencia, un testimonio de la indomable fuerza del espíritu humano. Rebasamos obstáculos, desafiamos probabilidades y demostramos que el anhelo de un mundo inclusivo y diverso es una causa por la que vale la pena luchar.


Somos el recordatorio constante de que, sin importar nuestro origen, todos somos lo mismo: seres humanos en un planeta sin propietarios buscando el mejor lugar posible para ser feliz.


Si, somos inmigrantes, y lo llevamos con orgullo. Y sin embargo, también somos las 23 millones de personas excluidas del sistema financiero europeo, cargando con la etiqueta de «extracomunitarios».


Pero las cosas están a punto de cambiar. Muy pronto, todos seremos Íkualo.


Redactado por Íkualo: Centro Financiero para inmigrantes en Europa. Abre tu cuenta con pasaporte. Inclusión financiera, seas de donde seas.